La clase ELE del verano

29 Jul 2016 Flor Ragucci no responses

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Mar, playa, vacaciones, sol, chiringuito… ¿verano? Sí, verano, pero también estas palabras son, para muchos, inseparables de la propia idea de España. Por eso, la mayoría de estudiantes de español que vienen a nuestro país ya llegan con el vocabulario estival en la maleta y, si no, lo aprenden enseguida. El verano es entonces un tema al que un/a profesor/a ELE puede sacarle mucho partido en clase y en esta entrada queremos proponeros algunas ideas para ello.

La clásica lluvia de ideas no por clásica deja de ser un buen comienzo. Los alumnos- de forma individual o en parejas- pueden activar sus ideas relacionadas con el verano y, probablemente, sorprenderse al descubrir que conocen muchos más términos de los que pensaban. Entre todos se creará y ampliará una nube de palabras de este campo semántico que servirá de guía para el recorrido veraniego del español y a la que seguramente se irán sumando divertidos modismos, dichos o refranes relacionados con nuestra estación favorita.

Verbos como “achicharrarse” o “me estoy asando” pueden dar mucho juego a nivel léxico; conceptos como “la operación bikini” son interesantes para abrir debates en torno a la estética, la moda, el machismo, la publicidad, al alimentación, la salud, etc; refranes como “hasta el 40 de mayo no te quites el sayo” o  “a quien buen árbol se arrima buena sombra le cobija” y dichos comunes como “amores veraniegos, amores pasajeros” son ejemplos que se pueden trabajar con niveles más avanzados y comparar con los dichos populares de su país en relación a esta estación, reflexionar sobre si en su cultura es una época tan importante como en España, pensar en la influencia que tiene el calor en el carácter de las personas y en las relaciones, etc.

Para repasar y practicar contenidos gramaticales el verano también puede ser una buena excusa: “el mejor verano de tu vida” es una forma motivadora de trabajar los pasados, “los planes para el próximo verano” es una clara práctica del futuro, los deseos con el condicional (“me iría a… “) o, ya para soñar un poco, con el subjuntivo (“si tuviera un millón de dólares…”), etc. La verdad es que el verano es un tema del que, en general, a todos nos gusta hablar así que las combinaciones posibles en clase de español para extranjeros son enormes, es un contenido que podemos moldear con casi cualquier estructura que querramos trabajar.

Y como un verano no es verano sin su correspondiente hit, a una clase ELE veraniega ¡tampoco le puede faltar su parte musical! Aquí van más ideas: Radio Televisión Española (RTVE) tiene una página web dedicada a documentales que se llama RTVE.es Lab en la que podemos encontrar una recopilación de las canciones del verano de España durante los últimos 75 años (http://lab.rtve.es/lab-cancion-del-verano).

También la emisora Cadena Dial ha publicado en su web una lista (http://www.cadenadial.com/2015/25-anos-cancion-del-verano-50691.html) con los hit veraniegos de los últimos 25 años y sus respectivos vídeos, lo cual puede ser muy divertido de ver en clase. Desde Shakira hasta la Macarena, el Aserejé o La chica yeyé, este simpático recorrido musical es una forma “refrescante” de conocer la historia de España y su cultura, además de que propicia otro buen número de actividades: adivinar cuál será la canción de este verano, crear su propio hit, trabajar nuevo vocabulario a partir de la letra de alguno de los temas visionados y…¡ puerta abierta a la imaginación para los profesores ELE!

El verano invita, inspira, estimula. Por eso, nosotros recomendamos incorporarlo a la clase, dejarlo entrar al aula y aprovecharlo como recurso para seguir avanzando, seguir aprendiendo. Y recordemos que, como dijo Charles Bowden, escritor, periodista y ensayista de Estados Unidos:  “El verano es siempre mejor de lo que podría ser”.