La imagen y ELE, amigos inseparables

23 Nov 2016 Flor Ragucci no responses

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Siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras y todos en algún momento hemos podido comprobarlo. En el terreno de la enseñanza del español para extranjeros esta afirmación podríamos decir que se vuelve casi sagrada… ¿Cómo sino explicar lo que significa “manzana”? Claro que existen los sinónimos, los gestos o las familias léxicas pero, en muchas ocasiones, la vía más rápida (cuando no queremos apelar a la traducción) es la visual, así que el uso de imágenes es un recurso que todos los profesores ELE tienen completamente integrado en el aula.

Pero las fotos o las ilustraciones no sólo se limitan a la presentación de vocabulario, la contextualización de un ejercicio o la aclaración de dudas “imposibles”, sino que es una fuente de actividades inagotable. Hoy nos dedicamos, entonces, a refrescar algunas de las tantas posibilidades de explotación que las imágenes nos ofrecen para enriquecer nuestras clases y que, además de valer más que mil palabras, nos ayuden a disparar otros cientos de ideas, de risas, de emociones, de intercambios…

La descripción de imágenes

  1. Uno describe, otro dibuja

Dentro del uso que tradicionalmente se le ha dado a la imagen como estímulo para la producción de lengua, todavía queda mucho por explorar. Por ejemplo: ¿qué tal si quien describe la imagen es un compañero a otro compañero que tiene que ir dibujando lo que oye y luego compararlo con el original? Podemos usar desde la foto de un amigo o familiar hasta banderas o pinturas artísticas, dependiendo del nivel y del objetivo lingüístico.

  1. Piensa en el color_____. ¿Qué ves?

Otra idea: relacionar imágenes mentales con colores para, luego, elaborar un pequeño “estudio sociológico” sobre las asociaciones más comunes o las más raras de la clase. También se pueden comparar, finalmente, los resultados con “la opinión” de Google, por ejemplo. ¿Qué asocia este buscador en su sección de “imágenes” con el color rojo?

  1. El juego de sombras

Seguramente, pizarra digital, internet o fotografías mediante, muchos de nosotros nos hemos olvidado de la forma más primitiva de proyectar imágenes en movimiento: ¡las sombras!. El juego de sombras es una herramienta muy simple pero sugerente y divertida para adivinanzas del tipo: “¿Qué están haciendo?”.

La creación de imágenes mentales

  1. Dibujar una oración en una carrera por equipos

Para repasar cualquier estructura gramatical, una forma lúdica que ayuda a memorizar y vuelve la revisión más entretenida es la actividad de dibujar una oración en una carrera por equipos. El profesor prepara seis frases con la estructura que se quiere trabajar (por ejemplo, para el Pretérito indefinido, “Ayer cené pizza y vi una película”) y se las va dando a los respectivos “ilustradores” de cada grupo. Los compañeros tendrán que adivinar la oración y el equipo que termina antes gana.

  1. Las preguntas a un retrato

También es un recurso que da mucho juego. Se lleva a clase algún cuadro o fotografía con un primer plano de alguien misterioso y se les da a los alumnos un minuto para que lo observen. Luego ellos tendrán que hacerle preguntas, como si estuvieran charlando con él o ella y, si se quiere aprovechar más la actividad, se les puede pedir a los estudiantes que, ya en parejas, recuerden cinco o más preguntas de las que se acaban de hacer en clase abierta e imaginen las respuestas (en primera persona, como si fueran ese personaje).

  1. Escena final de una pelicula

Con la escena final (congelada) de una película o la última viñeta de un cómic en los que aparecen varios personajes es posible disparar numerosas imágenes mentales que, a su vez, luego se pueden volcar en el papel en forma de dibujo para provocar nuevas producciones lingüísticas. Por ejemplo, si mostramos una foto con cuatro personas y leemos un pequeño texto con “los pensamientos” de uno de ellos, los estudiantes pueden adivinar de quién se trata y así prepararse para la tarea final que es dibujar las cuatro viñetas o fotogramas previos a esa escena y explicarlos al resto de la clase.

El uso de los iconos

Cuánta razón tienen los profesores de ELE Ricardo Torres y José Ramón Rodríguez en la utilidad de los símbolos o los iconos para nuestras clases. ¡La interpretación de un mismo ícono puede variar tanto de una nacionalidad a otra! Y eso no hace más que enriquecernos. Así que en estas imágenes esquemáticas de la realidad encontramos otra gran fuente de actividades, que van desde explicar nuestro país a través de símbolos y de intentar “leer” los símbolos del compañero, a usarlos como “rompehielos” para un primer día de clase (describiendo con iconos acciones habituales, gustos o aficiones), planificar un viaje o crear una historia, teniendo los símbolos en tarjetas o en dados.

Lo dicho, las imágenes valen/crean/sugieren/multiplican más que mil palabras y en la era de Instagram, Pinterest o Google, ¡están tan al alcance de nuestra mano! Os animamos a no desaprovecharlas y a dejaros inspirar…