La política también entra a clase ELE

07 Dic 2016 Flor Ragucci no responses

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Ganó las elecciones de Estados Unidos Donald Trump y en España los ciudadanos fueron a las urnas por segunda vez en menos de un año y Cataluña quiere independizarse del resto del Estado y el Brexit y… En el mundo pasan cosas que, en mayor o menor medida, nos afectan; hablamos de ellas, necesitamos palabras para describirlas o valorarlas. Entonces llegamos los profesores ELE y nos planteamos: ¿incluimos los asuntos políticos en nuestra clase de español para extranjeros?

Esta pregunta que podría ser de fácil respuesta, la experiencia a muchos nos demuestra que no lo es tanto. La política siempre ha sido un tema controvertido, en cualquier ámbito y en cualquier país, por lo que uno es consciente de que ponerlo encima de la mesa a veces traer dolores de cabeza. Pero, por otro lado, sabemos que no es lógico obviar algo que, nos guste o no, forma parte de nuestra vida y, por tanto, de nuestra lengua. Hoy nos dedicaremos, pues, a reflexionar y compartir opiniones acerca de cómo llevar los problemas político-sociales a clase ¡y no morir en el intento!

Los intereses de los alumnos nos dan la pista

Partiendo, como siempre, de que sin motivación es mucho más difícil aprender, lo primero que tendremos que considerar es qué ámbitos de la realidad les interesa a nuestros estudiantes porque, evidentemente, será de temas relacionados a ellos que tendrán más ganas de hablar o de informarse.

Pero, claro, en la mayoría de los grupos los gustos no son homogéneos por lo que también nos tocará decidir en base a un criterio propio, fijándonos en nuestros intereses o conocimientos o en aquello que en esos momentos “mande” la actualidad.

En cualquier caso, la respuesta de la clase a la presentación de la temática que hayamos elegido nos dará la clave para decidir cuánto tiempo le dedicaremos y cuán lejos llegaremos con ella.

Los libros ELE hablan de política

Nuestras preocupaciones y las de los alumnos siempre han de estar presentes pero, aún así, la mayoría de las veces no son las únicas guías de la clase sino que seguimos un programa externo o un libro que, al mismo tiempo que nos facilitan la tarea, nos limitan las posibilidades de elección. Y los manuales, por lo general, deciden que más tarde o más temprano el tema político aparezca. El libro Aula 4 (Difusión), por ejemplo, incluye un capítulo sobre reivindicaciones sociales en su unidad 2 para introducir el subjuntivo junto a verbos de petición o deseo (“Quiero que bajen el precio de la vivienda”/ ”Exijo que legalicen a los refugiados”), a la vez que revisa los principales problemas de los jóvenes de este país. El Paso a Paso 9 también se aproxima a la temática político-social apelando a las movilizaciones ciudadanas, concretamente a la acampada de los Indignados en España en 2011, con las que trabaja el subjuntivo para expresar valoración y deseo.

¡Pero no solo con subjuntivo se habla de política! El libro Prisma Avanza (Edinumen) dedica su lección 6 a la Memoria histórica, tocando temas como el de los desaparecidos durante la dictadura de Franco o la Guerra civil- a través de la biografía del poeta Miguel Hernández- para presentar vocabulario relacionado y propiciar el debate.

En el plano de la conversación otra propuesta interesante es la del libro Tema a tema (Edelsa) que se dedica a la lucha por los derechos civiles repasando a los distintos premios Nobel de la Paz y los Derechos Humanos a lo largo de la Historia, así como las reivindicaciones de los pueblos nativos de América para trabajar a fondo el vocabulario conectado con la ideología y las actividades políticas.

Nos abrimos a la pluralidad

Películas, canciones, poemas, telediarios, periódicos, programas de humor… Gran cantidad de materiales, además de los libros ELE, nos puede ayudar a llevar a clase la política de un modo estimulante y respetuoso. Ante todo, respeto. Si los temas “puntiagudos” como la religión, el sexo o la política son tratados, por un lado, como material de trabajo, útil y necesario para el aprendizaje, y por otro, como parte de un espacio abierto al sano intercambio de opiniones…¿por qué no? Si defendemos que el aula debe ser como “un mundo en miniatura”, como una especie de ensayo de lo que luego ocurrirá “allá afuera”… ¿por qué no? Lo mejor que puede pasarte cuando estudias una lengua es que, al querer expresar tu opinión en un bar, ¡lo hagas! Y, para eso, necesitas herramientas, práctica y buena disposición al debate sin prejuicios, sin temas tabú.